En el camino que comienzan a transitar aquellos que gritan “Ya basta” se encuentran con otros que también buscan otra manera de vivir y transformarse y así van unificando esos caminos distintos construyendo juntos la resistencia y el amor por los demás, como la única forma de sobrevivir. En ese encuentro profundizan su decisión de querer “ser”, en forma autónoma, sin que nadie les siga indicando cómo tienen que vivir o morir.
No cambies nunca, la vida te dará lo que buscas y al final, sonreirás.
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1 comentario:
A mi me parece bueno que las nuevas generaciones se revelen e intenten caminos alternativos, pero el problema es cuando la rebelión es incluso contra las rebeliones del pasado, haciendo que el sistema triunfe ya que se termina no acumulando nada. Cada rebelión de esa forma, es desacumulación.
Los que llevan la remera del Che tal vez no la llevarían puesta si supieran quien fue Guevara y los que reivindican siendo jóvenes a Bob Dylan, hoy tal vez no les interese ser como Bob cuando tenía 20 años. Así estamos, fijate que por más que EEUU siga siendo una potencia guerrerista, hoy no salen de ese país los jóvenes pacifistas de los 60. A las rebeliones generacionales contra las rebeliones pasadas las veo sumamente sospechosas.
En este tiempo habría que hacer un esfuerzo intelectual muy fuerte y sistemático para encontrar algún rumbo de liberación. La inercia regresiva sigue intacta pero constantemente se maquilla.
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